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Sinú al Día

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Opinión

Apelar a la prudencia y reflexión, un buen aporte para afrontar la crisis

 Por Zuleima Manjarrés Beltrán.
FOTO2 (1)En medio de la crisis que vive la salud pública son muchas las inquietudes e incertidumbres que se desencadenan por las noticias que se emiten en los distintos medios de información. En efecto, estos contenidos son utilizados imprudentemente por algunas personas que finalmente terminan distorsionando los mensajes. Sin duda, ninguna persona está preparada para afrontar novedades que afecten la salud y mucho menos que pongan en riesgo la vida.
En este sentido, debemos concientizarnos y empezar con una introspección que nos permita sobrellevar presiones sociales y que conlleve a modificar las rutinas de desinformación; de esta manera como ciudadanos coadyuvamos a afrontar el peligro que vivimos, confiando en que muy pronto podamos superar esta trascendental experiencia y continuemos con cada uno de nuestros compromisos personales, académicos y laborales.
Se necesita entonces de un ejercicio mental; de desaprender y reaprender para el bienestar individual y colectivo. No es suficiente replicar mensajes, documentos o videos con los demás, demostrando preocupación por una situación de interés mundial, sino saber filtrar la información y asumir responsabilidad con todo lo que se dice o se escribe.
Son muchos los que sienten desespero e impotencia por todo lo que ha ocasionado este virus respiratorio y las secuelas que ha generado en todos los ámbitos.
Por consiguiente, no solo se requiere de un manejo responsable de la información, sino de asumir un nuevo estilo de vida, adquirir hábitos saludables y tomar conciencia de que todos somos colaboradores en el propósito general de contrarrestar la pandemia que ha generado el COVID-19. Por esto, es necesario que no descuidemos la salud mental y por el contrario reconozcamos que ciertas emociones acumuladas finalmente generan ansiedades que terminan adicionando un problema de salud.
Es importante hacer un pare, reflexionar, tomarse un tiempo para cuidar la mente, el cuerpo y pensar sanamente.
Estos espacios de aislamiento deben servir de terapia para el autocuidado. Es el momento de redescubrir las habilidades y destrezas que permitan ser resilientes y pensar en nuevas oportunidades a partir de las adversidades. Quedarse en casa debe ser un espacio para entrar en una catarsisis de vida que potencialice tu nivel crítico, de modo que empieces a emprender nuevas ideas una vez superada la dificultad que hoy toca la puerta de todos.
Son muchos los comentarios que circulan frente a este acontecimiento que duele, inquieta y desestabiliza, pero si queremos ser verdaderos críticos del contexto tenemos que empezar a ser consecuentes con cada discurso o actitud que asumimos.

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