Síguenos en nuestras redes sociales

Sinú al Día

coronavirus-6
Foto ilustrativa tomada de Internet.

Opinión

La acción colectiva es la solución

WhatsApp Image 2019-05-22 at 10.24.23 AM (1)Por PDK.

Hace algún tiempo atrás escribí que estamos en el mundo de lo “IN”, es bueno recordar que hacía referencia a lo inhumano, indiferente e insensible que nos hemos vuelto. Hoy cuando vivimos un periodo grande de reflexión, con diferentes matices pero que se marca principalmente en la realidad de la salubridad del mundo.

Hay un matiz geopolítico, geo social donde en primer término se vieron inmersas las grandes potencias, pero que al final quienes más sufren son los más pequeños y podríamos decir los más débiles, esta realidad está enmarcada también en lo económico, una situación que se ha salido de las manos de muchos gobiernos y del mismo pueblo que por falta de conciencia y de disciplina, hemos visto por las noticias y las redes resultados nefastos, tristes y lamentables.

Hoy podríamos decir que nos encontramos frente a un enemigo oculto el cual a diferencia de otros casos no hemos encontrado vacuna más poderosa que el aislamiento social, es increíble que, en los elementos más contaminantes, es donde más persiste y sobrevive este virus, seguramente es un llamado de atención del mismo ambiente para que frenemos la contaminación y los ataques contra aquello que el creador nos ha regalado.

Es comprobado que somos muy buenos para trabajar individualmente e incluso puede ser que hasta grupalmente, pero este ejercicio obligatorio de trabajar colectivamente para cuidarnos bien los uno de los otros parece ser que nos ha quedado grande, es maravilloso cuando otros tienen que sacrificarse por uno, pero es muy difícil cuando tengo yo que sacrificarme por los demás, muy seguramente todos tendremos una excusa para no aportar nuestro granito de arena, criticamos fácilmente a los demás pero no somos conscientes de nuestra propia responsabilidad, dado todo lo anterior quiero dejar esta reflexión pensando en tres puntos.

Primero INCONSCIENCIA: nuestro consciente colectivo nos llevó a pensar al principio que todo esto era un juego y que jamás nos llegaría a tocar ninguna de estas realidades o escenas que veíamos por televisión, se nos olvidó que estamos en una aldea global, que estamos en pleno siglo XXI donde todo al parecer estar lejos pero al mismo tiempo está cerca de nosotros,  donde los  avances de la tecnología y la ciencia nos llevan a disfrutar en pocas horas de largas distancias, que también nos hace más propensos a disfrutar y padecer enfermedades, riesgos, contagios y por qué no el mismo virus. Los estados de conciencia tardan más que la información, para poder reaccionar frente a una situación, afrontar las medidas y los cuidados necesarios frente a los peligros que nos acechan.

Esta falta de conciencia nos lleva actuar con descaro, con egoísmo y con imprudencia, cuantas de las personas hoy contagiadas y algunos ya muertos se contagiaron inconscientemente y tal vez contagiaron a otros con su inconsciencia.

Segundo INCOMPETENCIA: la inteligencia no consiste en tener muchos títulos o tal vez tener muchos saberes, la inteligencia es la capacidad de afrontar los problemas para brindar soluciones, lastimosamente muchas veces nos hemos quedando en las ilusiones intelectualoides o en la apariencia intelectual, incluso llegando a pintarse las canas para mostrar, lo que el dicho popular promulgaba que las canas son signos de sabiduría.

Tristemente en el Gobierno nacional ha existido una incompetencia para saber afrontar desde el principio, con inteligencia los protocolos y las medidas de cómo enfrentar esta realidad del COVID-19, seguramente la inexperiencia y la ineptitud se unen para conjugar la realidad del peligro, esta enfermedad que se debe manejar con astucia y con sumo cuidado exige de los dirigentes medidas fuertes pero reales que ayuden a frenar todo el impacto mortal que esto conlleva.

Qué bueno es tener un mandatario y en un Gobierno nacional que piense en el bienestar de toda una nación desde la alta Guajira hasta el Amazonia, donde no solo se piensa en los intereses personales particulares o incluso en los renglones económicos y empresariales del país, sino en toda la ciudadanía que espera y busca el orden y la libertad.

Tercero INDIFERENCIA: la familia del coronavirus existe hace mucho tiempo atrás, de hecho muchos virus que fueron creados y otros mutados están siempre al acecho en el ambiente, y mucha gente cuando se habla de vacunas u de otros controles necesarios para menguar e incluso terminar con estos virus prefieren voltear y dar la espalda; por eso en el mundo existe cierta apatía a creer y sobre todo enfrentar las virosis y ciertas epidemias, a tal punto que frente a este COVID -19 hemos sido resistentes a cosas tan sencillas como lavarnos las manos, dejar de tocarnos (abrazarnos, estrechar las manos, besarnos) y simplemente ha empezado a reinar la indiferencia con ciertos comentarios como “eso aquí no va llegá”, “ con este sol no llega ese virus”, y hasta nos hemos vuelto leguleyos. Qué bueno que pudiéramos tener conciencia de cuidarnos y no ser indiferentes ni egoístas frente a lo que los demás pudieran pasar o padecer; por eso quiero resaltar el llamado del alcalde de Montería y el gobernador de Córdoba: “más que un toque de queda necesitamos un toque de conciencia”, y muy seguramente no solo ante este tema sino también frente a muchos temas en los cuales somos indiferentes en nuestro departamento y aún en nuestra bella ciudad.

Hay muchas cosas para reflexionar en torno a este tema y nuestra realidad actual, que bueno que seamos críticos más que criticones, que podamos ponernos las gafas para observar y evaluar, no solo desde nuestra miopía intelectual si no desde el ser, el saber y el quehacer del ser humano.

 

 

Más en Opinión

To Top