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Foto ilustrativa tomada de Internet.

Opinión

Reactivación económica con enfoque territorial diferencial. El escenario apuesta. Córdoba, 2020

Por; Giovanni Argel Fuentes*

Reactivar una economía en emergencia sanitaria requiere de la voluntad estatal como del liderazgo participativo de los dirigentes y mas aún de la apropiación civil, tanto de la problemática como de las medidas que se adopten, por parte de la ciudadanía. Pero también es cierto que fomentar dinámica económica en una crisis sanitaria, que al parecer no tiene fin, untada de un alto grado de incertidumbre, es más complejo.

 

La realidad nos ha mostrado que es necesario articular las medidas e ir logrando intervenciones tanto en términos de preservar la vida como de impulsar el trabajo, en el mejor de los términos,  como esencia o base categórica de la subsistencia y la productividad que requiere una sociedad. Es necesario que esta relación se sostenga y evitar al máximo entrar en una depresión económica que nos cueste mucho más que lo perdido hasta ahora en el país y sus regiones.

Lo cierto es que la letalidad es creciente,  probablemente todos nos enfermaremos de este virus, no hay vacunas contra él, solo medidas sanitarias tibias para aprender a convivir con el mismo y así evitar el contagio. Los muertos seguirán creciendo como lo han demostrado las cifras epidemiológicas en los últimos meses, no solo en el mundo (346.000), sino también en Colombia (776).

Por ello se hace imprescindible un plan de reactivación socioeconómico con enfoques territoriales, conforme a las dinámicas y características de cada región frente al virus. Se hacen imprescindibles en este momento, medidas urgentes de orden económico, social, tecnológico, ecológico y político-institucionales, que permitan o faciliten respirar sin sosobra alguna frente al futuro oscuro y poco diáfano que se avecina al el municipio o al departamento colombiano.

Por ello y frente a la incertidumbre, la informalidad, la falta de ingresos, las crecientes necesidades,  la salud inestable, la pobreza extrema y el seguro pero necesario endeudamiento local como nacional; queremos reflexionar sobre cómo salir a futuro de esta crisis, desde las regiones.

Precisamente y con el fin de aportar algunos lineamientos en tres vectores de reactivación, realizamos un análisis previo tanto de la situación sanitaria como del crecimiento del país y finalmente se presentan varias estrategias, desde nuestro punto de vista, para la dinamización de la economía sectorialmente e impulsar nuevamente su productividad. El fin es evitar el ciclo tendencial y suavizar la recesión con medidas anticíclicas en las regiones, más allá de las autorizadas por el gobierno nacional.

Frente a lo anterior estudiemos la situación actual de la presencia del Covid-19 en Colombia y el departamento de Córdoba y como ha sido su impacto en la economía nacional y regional.

  1. La situación actual de la pandemia. Colombia y Córdoba.

La crisis por el contagio y la creciente tasa de letalidad tienen en alerta moderada al gobierno nacional, quien ha implementado, en las últimas semanas, medidas de contención de carácter sanitario por un lado, pero también se decidió por medidas y acciones de orden

económico con el fin de reactivar y dinamizar algunos sectores productivos. En virtud de ello se inició con el sector industrial y en su interior con el subsector construcción.

Posteriormente con algunos subsectores de comercio y servicios. Desde la declaratoria de emergencia y de hecho frente a los avances de la tasa de contagio en el país y en las regiones, estas son las cifras mas relevantes a la fecha: (Mayo 26 de 2020, hora: 7.30 pm).

Por ejemplo veamos los datos de la evolución de esta pandemia en Colombia. A la fecha existen 23.003 confirmados y 776 fallecidos. La edad de mayor concentración en el país se evidencian en los rangos de edad 20-29 años (por encima de las 5.100 personas) y 30-39 años (5.200 personas). Siguen rangos de edad como 40-49 años y 50-59 años, ambos con 6.600 personas infectadas aproximadamente en el período de análisis. Ver Gráfica No 1.

Gráfica No. 1. Distribución por grupos de edad: contagiados, recuperados y fallecidos. Colombia. Mayo 26 de 2020.

Fuente. Página oficial Coronavirus Colombia. https://coronaviruscolombia.gov.co/Covid19/index.html.

De igual forma y como puede observarse en la Gráfica No. 2. Distribución por atención de confirmados, 5.511 son los recuperados que representan el 23.96% de los casos confirmados, curva también creciente y satisfactoria frente a los resultados de las medidas. Pero las directrices deben apuntar mas a recuperar progresivamente los activos que ascienden a 16.687, (72.54%). De hecho esto contrastará en la medida que se impulsen nuevas estrategias y acciones económicas de reactivación sectorial productiva en el país.

 

Gráfica No. 2. Distribución por tipo de atención: confirmados, activos y recuperados.  Colombia. Mayo 26 de 2020.

Fuente. Página oficial Coronavirus Colombia. https://coronaviruscolombia.gov.co/Covid19/index.html.

En el mismo sentido para el departamento de Córdoba en la fecha indicada existían 93 casos de contagio, 21 recuperados, 6 fallecidos y 8 hospitalizados. El 56% de los contagiados son sexo femenino y la letalidad se ubica en igual proporción. Como puede verse en la curva de crecimiento (azul), desde Abril 2 de 2020 se dio el punto de inflexión progresivo. Ver Gráfica No. 3. Esto contrasta con la apertura de los sectores económicos Industria y Comercio y Servicios. Sin embargo los reportes sustanciales de conformidad con las tendencias, no están vinculados a la actividad laboral y productiva del departamento y por el contrario son casos referenciados ajenos a la entrada formal de la reactivación.

Gráfica No. 3. Distribución de casos de contagio y Curva histórica de confirmados y fallecidos por Covid-19. Córdoba. Mayo 26 de 2020.

Fuente. Página oficial Coronavirus Colombia. https://coronaviruscolombia.gov.co/Covid19/index.html.

Con seguridad, las variables seguirán aumentando en lo sucesivo, mas aun, cuando se estima, que estos meses serán los picos máximos del contagio para el virus, además porque producto del desconfinamiento saldrá más población al aire libre o a trabajar y se estima una mayor expansión del virus.

Producto de lo anterior y animado por el interés de analizar la evolución de la tasa de contagio frente a la entrada en escenario de las medidas económicas sectoriales, deseamos estudiar las acciones y programas inmediatos de reactivación económica para los entes territoriales de Córdoba.

Veamos para tal fin, primero, el comportamiento del crecimiento en el país y sus efectos en las regiones y luego las propuestas de reactivación ante la crisis de corto y mediano plazo.

  1. El PIB en el primer trimestre de 2020.

Recientemente elmpwriodico digital Portafolio.com publicó:

«El Dane acaba de revelar que la economía colombiana creció 1,1 % durante el primer trimestre de este año, cuando al final de este período se vio afectada por la pandemia del coronavirus.

La economía colombiana venía a un buen ritmo durante el primer bimestre de 2020, incluso el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) publicó una cifra de 4,1%, en enero con una expansión económica de 3,5% mientras que febrero se había disparado al 4,8%. Pero el mes de marzo se contrajo -4,9%».

Una contracción del 4.9% en marzo solamente, indica que en solo dos semanas desde la declaratoria de la emergencia y el aislamiento social; se presagia una continuidad progresiva de la recesión que anunciamos con todos sus indicadores hace 2 meses. Esto sumado a la fuerte caída de los precios del petróleo (ya cerca de los 31U$- Brent) y un desempleo del 13,4% para este mes, reafirma la emergencia económica declarada recientemente por el gobierno nacional.

Es de resaltar que este crecimiento en el PIB, se acompaña de un desempleo en absoluto de 1.600.000  puestos de trabajo perdidos. Debe indicarse que este impacto se atribuyó a la variación en las caídas de la construcción, explotación de minas y canteras, actividades artísticas de entretenimiento y recreación en todo el territorio nacional. Las contracciones de estos subsectores superiores al -3, siendo jalonadores de productividad y empleo, provocaron un crecimiento bajo antes del impacto del Covid-19.

Si comparamos estas cifras con 2019, cabe recordar que en el primer trimestre de 2019, el PIB creció 2,8%. Decrecimos de trimestre a trimestre en 1.7% y así éramos de las economías prominentes y con estable crecimiento en los dos primeros meses de 2020 en América Latina y el Caribe. Para mayor referencia, datos de Bloomberg y Dane, indican que Colombia creció más, durante la primera parte del año, que economías poderosas como Estados Unidos (0,3 %) la zona Euro (-3,3 %) y otros países de América Latina como México (-2,4 %), solo superado por Corea del Sur (1,3 %) y Lituania ( 2.5%). Tomado de https://www.elespectador.com.

Véase por ejemplo, para mayor dimensión de la magnitud de la disminución, la evolución del PIB en los últimos 5 trimestres, comparativos.

Cabe destacar que el sector agropecuario y/o extractivo, muy importante por ejemplo para el departamento de Córdoba en Colombia, creció 6,8% y le sumó 50 puntos básicos al crecimiento de la economía los tres primeros meses del año, una cifra destacada si se tiene en cuenta que el primer trimestre de 2019 solo creció 0,9 %. Los otros sectores con mayor crecimiento fueron administración pública y defensa, y suministro de electricidad con una variación de 3,4 % cada uno.

Así las cosas el crecimiento bajo del PIB en el país y sus regiones se debe a la contracción que se traía frente al impacto dado por la reducción de los precios del petróleo, la volatilidad de la tasa de cambio y la recesión ocasionada por el virus en economías que son socias comerciales de Colombia como EEUU, Chile, Unión Europea, Brasil, México,  Argentina, Japón y China.

Debemos indicar en este análisis, para finalizar, que la contracción de la Demanda Agregada fue tal que: la formación bruta de capital cayó 6,7%, cuando en el mismo período en 2019 crecía 5,1%. También disminuyó la demanda interna (de 4,2% a 1,4 %) y, en menor medida, el gasto de consumo final (de 4 % a 3,7%).

Así mismo, hubo variaciones negativas en importaciones (-2,5%) y exportaciones (-6,1%). Como puede verse y conforme a lo manifestado hace un mes, en publicaciones anteriores, la recesión inició y las cifras lo demuestran. Así que lo que se avecina para los próximos meses es un freno sistemático sectorial por lo que hay que reactivar rápidamente la economía sin sacrificar la salud de los colombianos.

Para amortiguar esta presión es necesario reactivar los sistema productivos gradualmente tal como lo ha hecho el gobierno, pero es urgente exigirles a las regiones en este sentido. Por ello la reactivación económica con enfoque regional o territorial, a nivel departamental y municipal, se hace imprescindible. Ello llevará a replantear en el corto y mediano plazo los planes de desarrollo de los entes territoriales hasta ahora en aprobación en todo el país.

En ese sentido y previendo el ambiente turbio en la demanda y de hecho en el crecimiento, estudiemos algunos escenarios económicos que pueden ocurrir: por ejemplo la contracción, en un escenario moderado, será cercana al -7% para todo el año y la tasa de desempleo, sino se interviene, en el escenario tendencial estará cerca del 15% al 16%, para todo el país y con mayor impacto en el departamento de Córdoba, donde aún el comercio no ha despegado. Los despidos y la informalidad serán aspectos del día a día en estas regiones. Es necesario y tal vez urgente trasladar mecanismos de aceleración a los municipios y no depender del gobierno central exclusivamente, ya que la declaratoria de quiebra e insolvencia económica como posterior cierre de pequeños y medianos negocios y a su vez de empresas en general será inminente.

Para soportar lo anterior obsérvese que el DANE reveló el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) el cual cayó 4,9% en marzo, por cuenta de la afectación en sectores como comercio al por mayor y al por menor y el de actividades artísticas de entretenimiento y recreación. Este mismo dato fue de 3,7% para enero y de 4,6% para febrero de este año. Ello indica y ratifica a su vez, la urgencia en la reactivación sectorial muy pronto, en virtud que para Abril y Mayo se estiman, por parte de las proyecciones de algunos Centros de Investigaciones Económicas, que la disminución productiva esté cercano al 30 y 27% respectivamente. Cifras negativas por cierto.

  1. Vectores de reactivación económica para los municipios con enfoque diferencial territorial.

El panorama descrito tanto sanitario como económico, nos muestra la crisis actual como la de los próximos 12 meses. Consciente de ello, desde nuestra perspectiva,  formularemos unos lineamientos o vectores estratégicos que deben los gobiernos locales tener presente para focalizar su futuro y enfrentar esta pandemia.

Los vectores de reactivación que recomendamos, pueden ser:

  1. Garantizar totalmente la preservación de la vida, atendiendo las normas de bioseguridad ya definidas por la OMS y el Ministerio de Salud de Colombia.
  2. Contrarestar los efectos de la incertidumbre y la inestabilidad del mercado.
  3. Diseñar mecanismos y alternativas de intervención económica de carácter regional, contra los efectos de la pandemia y el aislamiento.

Para desarrollar estos vectores se proponen las siguientes estrategias:

  1. Gestionar nuevos recursos presupuestales, vía crédito público o transferencias nacionales, para fortalecer a Hospitales y clínicas en los entes territoriales. El departamento de Córdoba no debe ser la excepción
  2. Alcanzar estabilidad en los precios, reduciendo la inflación en los municipios de los departamentos. Los precios de bienes y servicios han aumentado en algunos bienes y servicios significativamente y es necesario con intervención de las secretarías de gobierno regir como autoridad y plantear una reducción de 2.5 puntos básicos en la inflación promedio actual en los entes territoriales.
  3. Establecer mecanismos permanentes, durante los próximos meses, de control de precios. Vigilar e inspeccionar en los establecimientos oficializados el comportamiento del índice inflacionario.
  4. Constituir un fondo financiero con recursos del departamento y los municipios pertenecientes, con el fin de crear cooperativas y empresas mutuales como a su vez para apalancar y reactivar empresas locales, a través de capital semilla y banca de oportunidades.
  5. reducir los impuestos de resorte departamental como Industria y Comercio, degüello de ganado mayor, automotores, movimiento de semovientes, transporte interdepartamental, prediales y plusvalía, entre otros. Esto ayudaría a elevar liquidez empresarial en el mediano plazo.
  6. Reducir el gasto público departamental y Municipal. Específicamente en gastos de funcionamiento, gastos generales y freno al gasto de inversión, al menos durante lo que resta del año 2020.
  7. Gestionar urgente y sistemáticamente financiación ante el gobierno nacional y banqueros locales para fortalecer y facilitar la actividad crediticia. Es necesario impulsar los préstamos o créditos blandos a empresas privadas y personas naturales.
  8. Aplicar y vigilar los pagos diferidos de los servicios públicos domiciliarios a cargo de las Empresas de servicios públicos, reajustando nuevos plazos por encima de los establecidos en las medidas. Por ejemplo a 12 y 24 meses.
  9. Redefinir la deuda pública tanto para departamentos como municipios. Y ampliar pagos de recursos por vía estampilla, a las entidades que contribuyen.
  10. Solicitar créditos de emergencia para gastos sociales, de personal y organización postpandemia. O solicitar al gobierno nacional giros vía nuevas transferencias recurrentes por crédito ante FMI.
  11. Acelerar las ejecuciones de gasto público, que tengan mano de obra intensiva de los sectores de la cadena productiva y que generen jalonamiento de sectores estratégicos y funcionales al Producto Interno Bruto.
  12. Fomentar empresas de bases tecnológica y con las universidades desarrollar en estos 2 años incubadoras o centros de desarrollo tecnológico y cooperativas con asistencia digital que impulsen el empleo y reduzcan la informalidad.
  13. Fomentar en corto plazo programas de innovación y desarrollo empresarial. Impulsar encadenamientos productivos, mayor empleabilidad y responsabilidad social.
  14. Fomentar el consumo mediante estrategias, desde las secretarías de desarrollo económico y agencias de programas empresariales, como a su vez en asocio con las Cámaras de Comercio regionales; de tal forma que se aprovechen los días sin IVA.
  15. Optimizar en las empresas el descuento o alivio correspondiente al porcentaje del pago de nómina a las empresas en los entes territoriales.
  16. Aprobar y focalizar becas a estudiantes de educación superior de estratos 1, 2 y 3 y ajustar los recursos de estampilla para apoyarlos desde los municipios.

(*) Decano Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Administrativas. Universidad de Córdoba. Colombia.

 

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