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Sinú al Día

Córdoba

Murió el popular Lucho Rubió, el “chacero” más noble de Cereté

Luis Alfredo Rubio López, el icónico personaje cereteano que logro a punta de buen ejemplo, de constancia, perseverancia y buenos valores hacer parte de la historia del comercio de Cereté, murió hoy 4 de abril de 2019. Aunque nació en el corregimiento de Flechas San Carlos, Cereté lo adoptó cuando llegó siendo un joven de escasos 18 años.

Luego conoció a su esposa justo en el mercado, y con quien conformó un hogar de casi 48 años de matrimonio.

ff81132b-5a16-41ed-be1c-27e73229cedeLucho supo ganarse el cariño de niños, jóvenes y adultos, de ricos, de pobres, de políticos y de muchos personajes que admiraron su humildad y buena cultura sin ser estudiado. Y todo desde su puesto de trabajo desde una “chaza” en la vendía dulces, agua, boletas y cigarrillos. Desde allí a más de un jovencito supo aconsejar, a más de un niño supo reprenderle sus berrinches cuando sus padres no le compraban los dulces que querían y también desde allí supo y pudo educar a sus tres hijos.

Y es que en su memoria guardó durante cerca de cinco décadas las anécdotas propias de un diario acontecer en lo que llamaba el Mercado Viejo, ese que el progreso transformó y dejó atrás su antigua infraestructura dando paso a la modernidad.

Pero Lucho o Luchito como popularmente era conocido se encargó de ser un recuerdo vivo de esa época porque a pesar de las adversidades y la aparición de nuevos comercios que prácticamente lapidaban su sustento, se negó a cambiar su medio de trabajo y se negó abandonar el sitio. Cuando cambiaron el antiguo mercado ubicado a orillas del caño Bugre, y lo pasaron hasta lo que es hoy la plaza Cereabastos, Lucho apartó celoso una esquina, justo frente al banco Bogotá, diagonal al puente peatonal, eso sí contando con el permiso de los dueños y administradores de la farmacia que le permitieron ocupar esa esquina.

Todos los días vivió el tránsito de Cereté de pueblo a ciudad, dejó de ver el antiguo puente de madera para caminar sobre uno de concreto, dejó de ver a muchos de sus compañeros para ver nuevas generaciones de comerciantes de los cuales reprochaba sus ganas de llenarse los bolsillos de un día para otro. “No cerraban los negocios porque les fuera tan mal sino porque creían que al mes siguiente ya iban a tener los bolsillos llenos y en el comercio hay días en que vendes todo y otros en lo que no haces ni para el tinto” apuntó en más de una ocasión.

Don Lucho Rubio jamás olvidó a sus viejos amigos que se le adelantaron al viaje eterno, como Icaco, el vendedor de galletas de limón, o el popular vendedor de guarapos que le decían «El Caña», a la popular Pulla, la vende pescado, o la Niña también vendedora de pecados. Hoy Lucho seguramente se reencontrará con sus amigos.

Hoy la muerte de este popular y querido persona enluta a Cereté, Sinú al Día se solidariza con sus familiares y amigos.

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